Los primeros síntomas, con frecuencia, se confunden con la vejez o estrés en el paciente. Una evaluación neuropsicológica detallada es capaz de revelar leves dificultades cognitivas hasta 8 años de que la persona cumpla los criterios de diagnóstico.
Los síntomas más comunes son:
– Pérdida de memoria.
– Dificultades leves en las funciones ejecutivas (atención, planificación, flexibilidad y razonamiento abstracto)
– Trastornos en la memoria semántic (el recordar el significado de las cosas)
– Apatía (uno de los síntomas neuropsiquiátricos persistentes a lo largo de la enfermedad)